sábado, 29 de junio de 2013

La radio como teatro de la mente

Autor: Lucero Ruiz Montenegro

Resumen:
A lo largo del desarrollo de la radio, se ha conocido su facultad prevaleciente: el poder de la imaginación mediante la infinidad de imágenes mentales que puede recrear en los oyentes.
El proceso de la transmisión de una historia radiofónica, guarda consigo un trabajo en conjunto: de voces, planos sonoros y efectos. Los recursos naturales, como la voz y los recursos artificiales, como los efectos,  se mezclan para hacer posible aquello que se quiere transmitir y contar de la mejor manera posible.
 Más adelante se explica que no solo basta el poseer los recursos necesarios sino se saben utilizar y administrar óptimamente, pues podría resultar complicado para la audiencia el entendimiento del verdadero significado del mensaje.
En sí las imágenes mentales se crean gracias a la combinación de los recursos radiofónicos, pues si se desvinculan el mensaje radiofónico podría carecer de alguno de los dos. Como se menciona posteriormente una historia contada a base de diálogos es una historia que no transmite todo lo que necesita decir, se necesita de efectos y planos sonoros al momento de contextualizar las escenas. Es válido aclarar que los elementos utilizados no imponen una imagen mental sino que encaminan aquella idea que se quiere dar a conocer.
Se aporta también que la creatividad es la esencia, la cual  hace que todo discurso radiofónico se haga atractivo y emotivo para los radioyentes. De allí parte todo. El objetivo es cautivar y mediante la creatividad ante todo ,eso puede ser posible.


Palabras clave: imaginación, discurso radiofónico, creatividad, recursos sonoros, voz humana, efectos sonoros. 

Desarrollo:

Al hablar de experiencias radiales nos damos cuenta que el proceso más importante que se da gracias a ellas, es la imaginación, cualidad más representativa e idéntica de la radio. Y es que dicho medio hace que nuestra mente fantasee  un mundo propio libremente y sin limitaciones.
La creatividad lleva a la imaginación y  ese es el caso de la radio, pues si bien es cierto que  la radio nos invita a recrear imágenes mentales, existe detrás de ella un proceso que lo causa: la creatividad. Los recursos sonoros y la capacidad para administrarlos y usarlos son fuente de la creatividad. “El lenguaje radial, el fenómeno radiofónico, está repleto de ensoñación. Y de imaginación desbordante. Siendo un receptor ciego, el escucha de radio compensa la situación, con los mil ojos de fantasía” Fernando Vásquez Rodríguez.

Cuando se mencionan los recursos sonoros se habla de los elementos que la radio utiliza para trasladar lo que quiere plasmar a un escenario sin telón, donde los micrófonos solo cumplen el trabajo de transmitir un trabajo en conjunto de voces humanas, tonalidades ritmos, coloración, movimientos, texturas, efectos, impostaciones, y más. (http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/signoypensamiento/article/view/3010/2318).


Si hablamos del recurso más utilizado dentro de la radio, es decir el de la voz humana, tendríamos que precisar que ella es causa de un conjunto de órganos que se unen para producirla, trabajada desde un aparato fonador pasando por una serie de elementos articuladores. Así se conoce que la producción vocal es una actividad motora producida por músculos, pertenecientes a diferentes zonas del cuerpo humano y cuyas funciones corresponden a otros sistemas vitales del hombre, de manera que gracias a la capacidad que posee  el hombre para reunir aquellos elementos  en una acción conjunta para producir sonidos y darles un significado convencional, es parte de la creación de lenguaje para la comunicación (desde un concepto físico periférico ,funcional) (http://www.psicopol.unsl.edu.ar/mayo2007_nota4.pdf)
Así la palabra hecha radio, es la que a lo largo del tiempo nos ha trasladado a los diferentes acontecimientos: arengas, protestas, avisos de solidaridad, historias de terror, saludos, dedicatorias, etc. ( http://www.etorkultura.com/capitulos/21EE-T18c1.pdf )
Ahora cuando mencionamos   la infinidad de imágenes mentales que creamos a partir de las difusiones radiales, es preciso apuntar sobre  aquellos otros recursos de acompañamiento que hacen posible todo lo que el medio quiere transmitirnos: la constitución de planos sonoros y efectos, los cuales se presentan como un soporte que contribuye a lograr ambientes de  verosimilitud. Con todo ello     que permiten los efectos sonoros se  genera una estrategia de seducción y atracción en el oyente. http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/signoypensamiento/article/view/3010/2318. Los efectos son tan importantes en cuanto a transmiten más que una simple historia únicamente a base de diálogos.
Al momento de estudiar la creación de imágenes mentales en la radio, nos damos cuenta que los formatos radiofónicos especialmente adecuados para producir mensajes que estimulen en fuerte medida la imaginación, son  los radio dramas o las historias de ficción (Green, et al., 2004; Chronis y Hampton, 2004; Farrar-Hartman, 1984).


De acuerdo a lo anterior, existe un discurso radiofónico más exigente cuando hay prevalencencia de formatos dramáticos. Las historias contadas en radio son parte de un trabajo de tonalidades, de habilidades orales como también de recursos radiofónicos que las fortalecen: efectos sonoros. Efectos que identifican las situaciones y contextualizan las escenas radiales, imitando una composición sonora o una especie de pauta de lo que se trata de contar, pero finalmente el radioyente a partir de ello crea con derecho propio imágenes mentales.
Cualquier narración contada en radio utilizando los elementos radiofónicos necesarios suele ser más emotiva, interesante y atractiva. Entonces si consideramos la estética de la radio, consideraríamos que las palabras o voces, no bastan sino transmiten sensaciones, pues  los personajes tienen que ser personas que se involucren en sus papeles y vivencien lo que transmiten. Cuando la radio combina múltiples posibilidades de fuentes sonoras, es decir cuando mezcla elementos naturales: voces con música, efectos y otros enriquece el discurso radiofónico ofreciéndole un ritmo. Y si rescatamos el papel de los planos sonoros dentro de todo ese trabajo radial, se le tendría que dar importancia, pues son ellos quienes hacen darnos cuenta al momento de escuchar una historia de la intensidad de las acciones de los personajes, de su protagonismo, sus transformaciones, funciones, posiciones  y el valor que tienen dentro de las historias.

Así como el resultado del radioteatro es fascinante porque su difusión nos hace “volar la imaginación”, la combinación de todos los elementos que utiliza podría hacer que la historia pierda su sentido de partida, complicándonos el entendimiento por culpa de una mala adaptación del texto a la dimensión sonora. http://revistas.ua.pt/index.php/prismacom/article/viewFile/588/540


A modo de conclusión se diría que la esencia de la radio nace desde la facultad que tiene para generar en nosotros infinidades de imágenes mentales. Cabe resaltar que si bien existen los distintos elementos radiofónicos que recrean y hacen posible el mensaje, si no hay una utilización de ellos con plena  creatividad el significado de la historia se perderá. De la creatividad parte todo, desde la creación de un guion radial, el tipo de personajes, hasta el modo en cómo se desenvuelven los papeles.





REFERENCIAS:


http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/signoypensamiento/article/view/3010/2318

http://www.psicopol.unsl.edu.ar/mayo2007_nota4.pdf
http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/signoypensamiento/article/view/3010/2318
http://www.etorkultura.com/capitulos/21EE-T18c1.pdf
http://revistas.ua.pt/index.php/prismacom/article/viewFile/588/540

VIDEOS: 



AUDIOS:RADIOTEATROS

jueves, 27 de junio de 2013

Democratización de la comunicación: el papel de las radios comunitarias


Autor: Lucero Stephany Ruiz Montenegro.

Resumen:
Los nuevos espacios de participación en la radio, han aparecido en cuanto a una nueva forma alternativa de expresarse. Las radios comunitarias han ido surgiendo y desarrollando un derecho que a muchos les ha sido  quitado: el derecho a la comunicación, y más que eso “la democratización de la comunicación”

Los gobiernos si bien es cierto no se han manifestado en su mayoría en cuanto a brindar el apoyo que ellas necesitan, sin embargo su papel inclusivo y participativo de de estas radios poco a poco se muestra como la mejor tribuna de expresión para las voces múltiples de la ciudadanía.

Palabras clave:

Ciudadanía, Derecho a la comunicación, participantes, formalidad, sostenibilidad, desarrollo ciudadano,democratizacion de la comunicacion.

Desarrollo:
Los nuevos modelos de comunicación proponen una alternativa más que todo participativa, donde el proceso de la comunicación se enfoca en el sujeto y en sus verdaderos intereses, y donde se hace posible hacer valer un punto de vista diferente, reclamar una historia individual  comunal y rescatar las diferentes identidades existentes. Todo  ello  se engloba  en el empoderamiento de la ciudadanía para expresarse por sí misma con un lenguaje propio  ,de esa manera de acuerdo a Mac Bride se  fomenta que cada pueblo pueda aprender de los demás, al mismo tiempo que les trasmite su propio entendimiento de su condición y su visión del mundo.  (http://www.portalcomunicacion.com/monograficos_det.asp?id=181)
Con todo esto se estaría hablando principalmente de la esencia con la que nacen los medios comunitarios, según Martin Barbero, de pasar de los medios a instrumentos para resolver problemas culturales. Así el surgimiento de los medios comunitarios  nace desde la necesidad de generar contenidos de calidad e interés ciudadano, donde aquellos receptores pasivos, solapados y excluidos por los medios masivos pasan a formar parte del diseño y difusión de un mensaje que los representa.(http://www.redalyc.org/articuloBasic.oa?id=16812702013)
En el caso de las radios comunitarias, estas se caracterizan por un trabajo radial hecho por y para una determinada comunidad, la cual es partícipe e incluida en dicho formato radialista, donde las temáticas tocadas nacen de la creatividad popular aquella que identifica y permite  escuchar múltiples voces. “En Canadá se conoce como radio comunitaria. En Europa prefieren llamarse radios asociativas. En África, radios públicas. Y en nuestra América Latina, la unidad de nombres da cierta riqueza de las experiencias: educativas en Bolivia, libres en Brasil, participativa en el Salvador, popular en Ecuador, indígena en México, Comunales aquí y ciudadanas allá”. (López Vigíl , José Ignacio, 1997). 
En Latinoamérica la explicación del quehacer de las radios comunitarias se da  tras la transformación de  los radioescuchas en radiohablantes y estos a su vez en términos más participativos, en radiodifusores. En cuya propuesta comunitaria encontramos a un público que aparte de participar en diferentes espacios radiofónicos, cree conveniente la creación de radios propias, anhelo que se pierde por el escaso apoyo de políticas estatales para su legalidad.
El desarrollo de aquel tipo de radio desvinculado de los fines comerciales surge en Colombia en 1947, tiempo en donde la otra perspectiva de radio en Latinoamérica comenzaría, siguiéndose  así un modelo educativo de radio, el cual permitiría el pleno conocimiento de los derechos de los ciudadanos. En 1971 la nueva experiencia radial se hace  extensa y presente en países como Costa Rica, Venezuela, Ecuador y otros países, incluyéndose así, gracias a Kaplun el radioteatro y los audiodebates.En 1952 los grupos sindicales no se quedaron atrás, y las emisoras pasaron a tornarse como medios para la propaganda. La radio se convertiría en un medio que respaldaba la democracia social.


La radio comunitaria dentro de sus objetivos  ha perseguido la identificación cultural ,siendo uno de sus mas grandes aportes :el rescatar las lenguas nativas, aquellas que no se hicieron escuchar pues no se les tomo la relevancia necesaria.


Así la pedagogía de Freire de que “solo el pueblo educa al pueblo “daba paso a una radio educativa popular la cual formaba parte de la constitución de diferentes organizaciones sociales. De esa manera la radio hacía valer aquellas voces opacadas por el poder mediático y a su vez era el mejor medio para expresar aquellas injusticias y denuncia ciudadanas.

Ahora, la buena idea de darle un giro diferente al modelo convencional de radio (comercial), esta puesta en marcha desde que lo medios comunitarios han aparecido, ¿pero qué hay de su legalidad?, ¿Por qué si son una buena alternativa no se les brinda el espacio y la cobertura necesarias y merecidas?Las políticas gubernamentales no promueven los espacios equitativos en cuanto a un marco legal que democratice la accesibilidad a frecuencias. En el  Perú por ejemplo de las diferentes radios comunitarias que existen solo una figura como tal por el Consejo Consultivo de Radio  Televisión (Informe 2013  ver en (http://img.inforegion.pe.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2013/05/concortv-estadisticas-rtv-2013.pdf)
Muy aparte  del ya conocido mensaje “del poco apoyo estatal que tienen las radios comunitarias”, cabe rescatar el derecho a la comunicación, es un derecho que gracias a la radio comunitaria se hace posible para una democratización de mensajes que se dinamizan e involucran a la vez a sus participantes más que a sus receptores.
Las “otras radios” término con el que se denomina a las radios comunitarias en nuestro país ,se desarrollan mediante formatos radiales que crean las mismas comunidades, y así se logra el objetivo principal de ellas: el reconocimiento ciudadano. Además pese a la sostenibilidad preocupante por la que atraviesan estas  radios (bajo presupuesto) , no se deja de trabajar con ellas ,debido a que si bien no son “formales” ya tienen una aceptación por encima de todo :la de la ciudadanía, la más importante.
Y es allí en las radios comunitarias donde se generan espacios de reivindicación cultural, como una especie de tribuna para las voces que también tienen el derecho a expresarse, quizá por la última razón es que el gobierno no brinda el apoyo necesario, no les conviene que la ciudadanía reclame lo que le toca como tal.
Entonces cómo hablamos del derecho a la comunicación y todo lo que tiene que ver con ella: libertad de expresión, pensamiento, etc, si  aparte de las barreras que se le presentan en cuanto a su formalidad, aparecen los acosos, censuras, ataques a las radios comunitarias, ( http://alc.amarc.org/node/64) si lo único que han hecho (partiendo de su esencia) han desempeñado un papel importante en cuanto al verdadero e inclusivo desarrollo ciudadano. Comparando (percepción contextual de los medios de comunicación y sus mensajes) el trabajo que “las otras radios “frente al poco recato que tienen los diferentes medios de comunicación (que si tienen una formalidad, incluso “un poder”) nos preguntaríamos si en realidad aprovechan el espacio que se les brinda. Las radios comunitarias existirán siempre, pero su sostenibilidad también depende de políticas estatales. Reflexionemos sobre cuál es la mejor forma de desarrollo, ciudadano por supuesto.





Referencias :

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AUDIOS:




miércoles, 29 de mayo de 2013

Locutoras y locutores

Más que un locutor, debe ser un amigo que inspire confianza y que con sus palabras nos tenga prendidos a la radio. Ser locutor es cuestión de vocación, pues la voz no lo llega a ser todo cuando no se posee ese don.
Enfrentar al miedo, al ridículo y a los nervios es el reto por el que pasan los  locutores quienes se inician en  el quehacer radial, es aceptable que sientan eso ya que  también son personas .Lo inaceptable seria dejarse ganar por aquel temor de hablar en radio .Se imagina a un locutor con una voz temblorosa al hablar, sería muy aburrido, automáticamente se cambiaría de emisora.
Un buen locutor tendrá que llenar hasta el último rincón de su cuerpo de aire, para poder decir todo lo que quiere decir. Y sobre todo para que no se note ni la mas mínima “traba” al hablar. Sí que es un gran esfuerzo.
La radio siempre ha existido, pero es el locutor quien ha podido conectarnos con ella. La radio no puede hablar por si misma, empieza a tener vida cuando hay alguien que habla por ella y se manifiesta de tal manera que haya un verdadero intercambio. Sin que el locutor olvide que detrás de una cabina radial, hay una audiencia que lo espera y está dispuesto a escucharlo.
Pensar en la audiencia y tornarse como parte de ella, deberá ser una de las características principales con las que el locutor trabaje.
¿Y la naturalidad? También es importante, las personas no quieren escuchar a un locutor con una voz fingida, engalanada ni discriminatoria. Desean que se  les incluya dentro de ese lenguaje radiofónico, es decir que se utilice un lenguaje amigable, fácil de entender y sobretodo fresco.

Un locutor de oficio, es que se olvida de sus problemas haciendo que el radioescucha no se de cuenta de su mal estado de ánimo. Así el radiodifusor  que priorice a su audiencia por encima de todo, será un locutor de corazón y de espíritu.
Se necesita de personas que dialoguen con la audiencia mas no que lean estrictamente una pauta o  guion radiofónico. Se trata de hacer radio, de hablar con el público e interactuar con él sin importar las barreras físicas de la comunicación, la distancia.

Cabe resaltar que el radiodifusor que no tenga claro lo que quiere decir o no entienda su propio  mensaje, no deberá ni acercarse al micrófono,                pues confundirá a todos con su discurso.

Decir que un radialista tiene que hacer su trabajo por  vocación, no quiere decir que puede salir a decir lo que a él le parezca, eso no tiene que confundirse. Si bien es cierto la tarea del locutor es conectarse con el radioyente, eso no quiere decir que hablara cualquier tontería y media. La locución también exige preparación, las ganas no lo son todo y es que todo eso se aprende con la experiencia.

Para mencionar otra de las facultades que acompañan al trabajo de un buen locutor, se dice que aquella persona que tenga el valor para hablar en radio tendrá también que saber improvisar, “no soltar la lengua así nomas “sino de seguir charlando con el público sin que este pierda el interés.
Un buen locutor cautivara, utilizando todos los recursos posibles que le permitan estar cada vez más cerca de su público. Un locutor que tenga aquel objetivo trazado mantendrá miles de personas a la espera de la transmisión de su programa .El radialista integral propone algo diferente, lejos del trabajo que cumplen aquellos que viven mecanizados en la radio.
¿Un locutor apasionado? Sí una persona que viva la radio como suya.




La personalidad de la radio

¿Quién no se ha estremecido o emocionado tras escuchar algo conmovedor? Y es que lejos de lo que resulta explicar todo el proceso que realiza nuestro oído al percibir un sonido, el sonido llega a nosotros para causarnos algo.
Desde siempre y hasta que tengamos esa capacidad de escuchar, el sonido ha llegado a nosotros por nuestra decisión o sin proponérnoslo, pues  desde que empezamos a vivir  las voces, gritos, palabras, música no han escapado de nuestro entorno.
Las imágenes mentales que el sonido genera se abren paso hacia a la infinidad, debido a que el oído por ser un órgano eminentemente visual nos traslada a altos niveles de imaginación lo que no podría causarnos ver  una simple imagen en  televisión. La televisión nos dice como son las cosas, como tienen que ser y como debemos percibirlas, la radio en cambio con su poder puede trasladarnos a un mundo diferente, un mundo personal.

Nuestro mundo personal se desarrolla a través de aquella intimidad que compartimos con lo que la  radio pueda transmitirnos, por ser ese aparato adaptable va con nosotros y  nos acompaña en interminables circunstancias. Su música, su sonido convertido en programas radiales nos hace vibrar, haciéndonos sentir algo que solo cada uno puede explicar.
Así lejos del contenido que pueda ofrecernos la radio, si lo hace de tal manera que nos enamore, emocione o conmueva tendrá personas quienes la escuchen. Un público que estará pendiente de ella, para salirse del aburrimiento y combatir el estrés.
Y aprender a liberarnos es lo que la radio nos permite, el bueno humor y la risa son los causantes, elementos que influyen en la audiencia para poder olvidar tal vez por un momento los malos ratos.
Todo lo que la radio puede causar es esa fantasía que solamente ella puede crear, espacios radiofónicos donde lo posible se vuelve imposible y donde “vuelas” imaginando ser lo que hubieses querido ser.
Ahora, hagamos un freno a todo lo fantástico que resulta el sonido. Y meditemos si todo lo que la radio genera a través de sus maravillosos recursos, termina siendo verdaderamente importante. Aprovecharse de sus facultades para transmitir emociones y sentimientos, dándole más importancia a la forma y a la manera en como dirán su mensaje, es lo que muchas radio hacen lejos de aportar una ayuda, una solución o un conocimiento. Los programas que trabajan con espacios humorísticos saben muy bien esto, cuando creen que la única manera de causar la risa es burlándose de la gente, inevitablemente lo terminan causando.
El arte que transmite la radio es mucho más amplio que lo que pudiera transmitir otro medio de comunicación el cual nos lleva al simple mecanicismo, pero seamos también realistas no todo lo que la radio transmite es bueno. Puede que exista una radio que juegue y que maneje muy bien el tema de conmover  a la audiencia o más que todo de hacerla vibrar sin tener algún otro criterio de ayudar a mejorarla. 
Lo ideal sería que la radio nos conmueva, nos sensibilice para hacer algo que ayude a mejorarnos y que nos haga imaginar un mundo mejor. Se necesita la existencia de un locutor apasionado que haga suyo el lenguaje radial, que viva el trabajo radial e imagine  junto con nosotros pero que no se aproveche de ese vínculo existente entre audiencia y radio, para meternos información inservible.
Nadie duda de las tantas cosas que nos hace sentir la radio, cuando transforma el sonido en palabras bonitas, en radionovelas fabulosas, en historias que quisiéramos que nunca acaben de narrarlas ,pues nos enganchan tanto su manera de contárnoslas que nos hacen imaginarnos dentro de ellas.
Con todo lo bonito que resulta el trabajo radial, cobra más importancia el desarrollo de la creatividad, que no solo nos cause algo intangible sino que nos mueva hacia una buena acción.

Enlaces:



El lenguaje en la radio

Las personas hacen suya la radio, gracias a la calidad de  material radiofónico que se les ofrece, mientras haya un mensaje igualitario, claro, conciso y atractivo que los enamore pero que también forme parte de su lenguaje cotidiano y más que todo forme parte de su vida, habrá una radio que se hará más indispensable para sus audiencias.
Y es que aquel simbolismo que puede crear la radio, se debe a la utilización de un lenguaje  acorde a una realidad determinada ;donde  las personas crean vínculos  con un medio cuando este los toma en cuenta y se coloca como parte de su autenticidad, de manera que la audiencia cree en aquel medio  y apuesta por él .
No obstante a lo anteriormente mencionado, se presenta el panorama de aquellos medios que pretendiendo  ser los  “más cultos”, extienden sus mensajes a través de un lenguaje estandarizado, disfrazando palabras  y confundiendo a las personas.  En el caso de la radio a través de mensajes radiofónicos adornados, finalmente no entendidos.
Así recordamos haber  oído  a personas muy ilustres por radio, hablando de diferentes temas como también hemos escuchado ciertos discursos que nos parecieron “bonitos” porque simplemente  nos emocionaron al escucharlos, pero de ello no aprendimos ni entendimos nada, pues ese lenguaje no era parte de nuestro repertorio cultural ni de nuestra identidad.
Cabe resaltar que   cuando se menciona que algunos mensajes radiofónicos son adornados por sus locutores, no se trata de minimizar aquellos elementos que posee el lenguaje radiofónico, como lo son la música ,el sonido, los efectos, pues todo ello en conjunto forma parte de lo creativo e imaginativo  que resulta el trabajo radial.
Ahora, cuando se habla del proceso de comunicación, se mencionan a la intervención de todos sus elementos para que se desarrolle un intercambio mutuo, interactivo y dinámico; un concepto que muchas radios olvidan tomándolo como una simple trasmisión de  mensajes. Acaso se acuerdan que aquel código utilizado necesariamente tiene que ser el mismo para que dicho proceso sea eficaz. No, se cree  que a algunos ni les importa y es que si ejemplificamos claramente, mencionaríamos a ciertos  locutores que se apoderan de los espacios radiales y que piensan que su voz es la que tienen validez y  la que importa más.
Todo ello se resume en las palabras de Kaplun:” la verdadera comunicación no comienza hablando, sino escuchando. La principal condición de un buen comunicador es saber escuchar”. Frase que deberían recordar aquellos que tienen en sus manos un espacio radial y que aún no lo valoran muy bien, pues poco a poco la olvidan pensando en lo que ellos creen que a la audiencia le interesa, sin escuchar los verdaderas necesidades que se mueven dentro de ella.
El verdadero lugar del locutor esta en desenvolver primero el papel de un receptor más que de un emisor, si él verdaderamente   hace radio tiene que primero escuchar lo que es importante para sus audiencias, analizar, interpretar y entender, sino cualquier persona a la que le guste hablar en radio y se exprese bien podrá hacer aquel trabajo que tiene acostumbrado a realizar. O bien terminara como un pedante, un “culto”, un grosero o lo peor un ignorante.

Si una radio aprende a utilizar bien sus recursos dentro de un marco provechoso de su lenguaje radiofónico, cautivará a la audiencia, su palabra brillará, sabrá contar más que narrar, hará volar la imaginación de su público, será más escuchada gracias a un mensaje entendible y  autentica pues se desarrollara en torno a una determinada cultura y lo más importante se convertirá en un espacio más inclusivo partiendo toda su labor desde el ejercicio de la creatividad para ejercer dicho lenguaje radiofónico.


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